¡Yo quisiera salvar esa distancia,
ese abismo fatal que nos divide,
y embriagarme de amor con la fragancia
mística y pura que tu ser despide!
¡Yo quisiera ser uno de los lazos
con que decoras tus radiantes sienes!
¡Yo quisiera, en el cielo de tus brazos,
beber la gloria que en tus labios tienes!
¡Yo quisiera ser agua y que en mis olas,
que en mis olas vinieras a bañarte,
para poder, como lo sueño a solas,
a un mismo tiempo por doquier besarte!
¡Yo quisiera ser lino, y en tu pecho,
allá en as sombras, con ardor cubrirte,
temblar con los temblores de tu pecho
y morir del placer de comprimirte!
¡Oh, yo quisiera mucho más! ¡Quisiera
llevar en mi, como la nube, el fuego;
más no, como la nube en su carrera,
para estallar y separarnos luego!
|
Escribe tus comentarios