En los sueños, como en la vida,
sólo hay una verdad: el amor. Por el que
las realidades parecen tan hermosas
como las fantasías,
y las fantasías llegan
a ser tan ciertas como las realidades, las
pocas realidades hermosas que hay en el
mundo, ¿Qué han sido antes? locuras,
sueños, fantasías, cuentos.
Y en nuestro corazón prendió ese anhelo
de amor infinito, que es como un alma
nueva dentro del alma; como una afirmación
de su eternidad. Así es el amor
Y es no tener ya nada en la vida, porque
sentimos que ya nada en la vida tendrá
fuerza contra nuestro amor,
y es afrontar sin espanto la misma muerte, como si
fuera no más, que un dulce sueño entre enamorados,
en que uno queda dormido
antes que el otro, que no tardará en dormir
el mismo sueño.
|
Escribe tus comentarios