La plenitud de saber
que por mí te has alejado,
de sonrosadas encantos,
de suaves perfumes raros,
de besos de ardientes bocas,
de penumbras lujuriosas,
me llena tanto de dicha,
tanto de dicha me llena,
al recordar cómo un día,
se encontraron nuestras horas...
Quiero entonces que me digas,
con la dulzura que ahonda:
une tu vida a mi vida,
seamos trasparentes ondas,
que al fundirse en una sola,
sea un gran amor feliz.
¡Sea un amor sin sombra!
|
Escribe tus comentarios