Lejos de ti, mi corazón inquieto
busca la soledad de la tristeza,
y enfermo de pesar, tímidamente,
como paloma acobardada, tiembla.
Y con crecida turbación, su vuelo
tiende hacia ti mi espíritu y no llega,
y solo ve tus ojos en la noche,
como en un cielo negro dos estrellas.
Y dirigiendo hacia un abismo mudo
su solitaria y dolorosa queja,
flora mi corazón lleno de angustia,
y cual paloma acobardada, tiembla.
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