Desde el ruido del mundo, desde el
fondo de mi piel,
desde este inútil orgullo, desde las ganas
de vivir;
quiero decirte que te amo, que eres mía
que no te cambio,
porque eres tan igual a mí. La dicha que siento
desde que me enseñaste a sonreír,
déjame decirte que te amo porque es mi
única verdad,
porque eres tan igual a lo que un día
pude imaginar.
|