En tu vida apareció lo que tanto había temido.
Lo que la distancia no perdona,
y hace abismo el olvido.
Mis brazos se estiran para poder abrazarte,
pero no llegan a tomar tus cálidas manos...
Mi boca, que besa el aire miles de veces,
no roza tus frescos labios...
Y mi cuerpo, deseoso de amarte,
quedó dormido en el camino...
Pero, sé que ella recibirá
sentirá, vivirá, lo que yo no pude.
No, cariño... no tengo en mi alma
ni una gota de tristeza, de bronca,
de rencor...
Sólo en mi corazón, tu recuerdo...
Sólo lo que tú me diste en todo este tiempo,
¡ AMOR!.
|
Escribe tus comentarios