¡Te buscado,
te he tenido!
siendo el final y el principio,
sangre que ardiente circula,
cuando en tu mirar me miro,
temblor que me cosquillea,
en felicidad escalo frío,
el cuerpo y los sentidos.
Y al buscarte
y tenerte,
¡tanto...
como te he tenido!
brota desde mi garganta,
grito de animal herido,
¡Si ya no puedo tenerte,
entoces para que vivo!
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