Oscuro como el fuego, oscuro, oscuro:
Derramada en la noche tu hermosura,
como una larga llamarada oscura,
como un vuelo de cuervo, hostil y duro.
Sombrío, triste, anónimo, inseguro.
Tu beso, una pavesa de amargura.
Tu tacto, placentera quemadura,
río nocturno, insomne, largo, impuro.
No hay más que ángulo cruel, constante olvido,
rosa amarga, obstinada y defendida
distancia y más distancia, mar herido,
perdido entre tu espuma dividida.
Y yo, que aún no conozco otros agravios
peores que los besos de tus labios.
|
Escribe tus comentarios