Enviado por: María de los Angeles
Primera Estación: hice poemas, me sentí feliz.
Al menos algo bueno.
Segunda Estación: lloré, juré que me iba a detener.
Continué el viaje, llegó la esperanza acompañada de su mirada, sus palabras.
Tercera Estación: la ira, la impotencia, la mentira.
Una lágrima, la realidad, mi cicatriz. Pero seguí.
Cuarta Estación: más palabras, parecidas.
¿Buenas intenciones? Otra vez la esperanza.
Esta ocasión llego el cariño, nada más.
Me detuve, no sé el por qué.
No hubo lágrimas. Si reproches.
Quinta Estación: Otra vez palabras.
¿Esperanza? No, esta vez no.
Estúpido deseo, quizás.
La mentira de nuevo, el desengaño.
Logré detenerme, por suerte rápido.
No hubo lágrimas, demasiado desengaño.
El vacío.
Sexta Estación: la lujuria, lo absurdo, lo prohibido.
¿Palabras, esperanza, estúpido deseo?
No, esta vez no fue eso.
Lo increíble, quizás.
Las turbulencias demasiado pronto, la tormenta, la reflexión luego del consejo anulado.
Todo terminó, me detuve.
No hubo lágrimas.
Asombro, decisiones, circunstancias.
Y bajé al andén.
Juré quedarme a un lado del camino, al menos un tiempo.
Séptima Estación: ¡Oh no! , su mirada desinteresada, su piel.
Las alas de un ángel tatuadas en la espalda.
Estoy en el andén, tengo miedo de viajar.
Esperanza. ¡Aparece!
Estoy perdida sin ti. Esta vez te necesito.
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