|
|
|
|
Semejas esculpida en el más fino
hielo de cumbre sonrojado al beso
del sol, y tienes ánimo travieso,
y eres embriagadora como el vino.
Y mientras: no imitaste al andino
que cruza un monte de penoso acceso,
y párase a escuchar can embeleso
un pájaro que canta en el camino.
Obrando tú como rapaz avieso,
correspondiste can la trampa del trino,
por ver mi pluma y torturarme preso.
No así al viandante que se vuelve a un pino
y párase a escuchar can embeleso
un pájaro que canta en el camino.
|
|
Etiquetas: Poemas de amor
¡Me gusta!
|
También te puede interesar:
|
|
Escribe tus comentarios