Enviado por: Aigme
Cuando lo conocí, no me imaginé, ni por un segundo, lo importante que sería en mi vida el haberlo conocido.
Nuestra relación empezó por ser una maravillosa amistad, mi mejor amigo, en quien más llegué a confiar, jugabamos mucho a ese tipo de juego donde el coqueteo es fundamental...
Nos repetíamos que nos besaríamos como una manera de advertencia y nos acercábamos a pocos milímetros de distancia, nos reíamos y nos separábamos, era fabuloso.
Todo cambió en aquella fiesta, cuando empezamos a repetir el juego y se convirtió en algo serio. Nos besamos por largo rato mientras nos confesábamos amor y aumentaba la suavidad de sus manos en mi rostro, me dijo que ya no soportaría un día más sin ser mi novio y me preguntó si podía hacerle el honor de aceptarlo como tal... le dije que si.
Según fueron pasando los días, comencé a notar cambios en sus actitudes durante segundos, no lograba comprenderlo... se perdia viendo la luna, moviendo las manos como si reuniera energía, hubo incluso una ocasión en la que me estaba mirando y, de un segundo a otro, sus ojos pareciéron opacarse, su sonrisa se desvaneció y simplemente, cambió, se comportaba como si fuese alguien más, pero duró alrededor de 3 segundos y volvió a sonreír y me besó, fué cuando le pregunté ¿qué había pasado?, se puso un poco serio, pero sonrió casi de inmediato y me dijo que podía confiar en mi.
Me explicó que las almas de la gente no siempre son solo luz y energía como algunos creen... sino que suelen ser expresiones mágicas, por ejemplo, un duende, una extrella, un unicornio, un hada, un angel, entre otros.
Que en su caso, él era un ángel que llegaba a la vida de las personas para ayudarlos de alguna manera a vivir mejor y superar pruebas de vida muy difíciles. Al principio me costó trabajo creerle, pero comencé a tener sueños muy similares entre ellos, donde siempre podía ver a un ángel mirandome y sonriéndome, sus alas siempre cambiaban, tenía un ojo negro y el otro azul, cabello largo negro, era fuerte.
Comencé a comentarle sobre mis sueños y él me dijo que era él, me dijo su nombre de ángel para que lo llamara y me respondiera...al hacerlo, comencé a creerle. Gracias a ello comencé a buscarme a mi misma para saber si yo era así...
Mi nombre mi nombre apareció a las pocas noches... soy un hada de luz... Pero a los pocos días...él me dijo que ya no me quería y que no queria tener nada que ver conmigo... desde entonces no lo he visto... no se nada de él... desapareció...
Tenía razón, es un ángel...llegó a mi vida para que pudiera encontrarme a mi misma... hoy soy feliz conociendome y amando a mi actual pareja, no le guardo rencor, y le agradezco haberme ayudado... Gracias G.
|
Escribe tus comentarios