No hay pareja que se libre de las peleas. Ya sea por las cosas mas simples o las mas complejas, como nueva pareja de esposos ambos deberán aprender a manejar sus diferencias.
Las relaciones de pareja realmente se fortalecen cuando logran sobre llevar sus diferencias y no tienen problema en compartir lo que ambos sienten y piensan, a pesar de que la otra parte no este cien porciento de acuerdo con nosotros.
Y que siempre es muchísimo mas saludable hablar las cosas, compartir puntos de vista y llegar a una decisión o acuerdo final juntos sobre que hacer si se enfrentan a un determinado problema; en lugar de discutir y discutir o sufrir calladamente.
¿Cuales son las causas de sus peleas?
En una nueva familia los puntos más comunes son los relacionados con las labores del hogar, sobre cuando tener relaciones sexuales, cuando tener hijos, por celos, por la vida social de alguno de ustedes, por el tiempo compartido, por el control remoto, por diferencia de metas profesionales o valores, por la administración del dinero o por los suegros.
Prepara el terreno
No es que se trate de aventarse un round a dos de tres caídas. Pero antes de empezar una discusión, si debes tomar en cuenta los siguientes puntos.
• Identifica el problema real. Tal vez decidas emprender toda una pelea porque tu pareja llegó 2 minutos tarde, cuando tal vez solo sea la gota que derramó el vaso y en realidad estas cubriendo un problema pasado aun más grande.
• ¿Vale la pena? Hazte esa pregunta sobre el problema.
• Escoge el momento. No empieces una discusión cuando su nivel de tensión este al tope.
• Traten de estar tranquilos y sin presiones. Pero tampoco dejes pasar mucho tiempo.
• Piensa en posibles soluciones al problema.
Ahora las reglas
1. No pierdas la cordura. Ante todo, mantén la calma y nunca lleguen a la violencia física, ni verbal.
2. Si la conversación sube de nivel, dense un tiempo fuera.
3. Cuando tu pareja hable, siempre mírala a los ojos y escucha con atención. Asegúrate de que estas comprendiendo sus sentimientos.
4. Se clara. No le des muchas vueltas a tu problema y di que te molesta.
5. No des nada por hecho, supongas o malinterpretes. A veces, tendemos a exagerar y crear conflictos donde no los hay, por eso, deja que tu pareja diga lo que piensa.
6. No invoques fantasmas; es decir, no traigas a la discusión problemas que ya se daban por arreglados. Eso merece otra plática.
Ponle fin
Su pelea habrá terminado cuando lleguen a un acuerdo mutuo y lo sellen con un compromiso. Además, nadie sale de una pelea así sin un aprendizaje, te aseguramos que su relación se tornara mas unida si aprenden a escucharse y a comprometerse.
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