Después de todo, ya no somas aquellas mujeres que deshojaban margaritas para decidir si las querían o no y si el hombre a su lado era el bueno.
Detrás del velo de amor
Tienes que aprender a ver a través de él, porque cuando estamos enamoradas todo es perfecto y maravilloso, y dejamos todos los puntos negativas de nuestra pareja de lado, aspectos que son importantísimos en una relación de marido y mujer. Y si estás consciente de sus defectos de tu pareja, pero estás pensando en que él cambiará cuando se unan, pero eso por lo general no sucede.
Es importante que tú sopeses si en realidad se trata de un defecto inaguantable o simplemente es un aspecto de su forma de ser que él quizás nunca ha considerado como defecto o detalle a cambiar. Tienes que platicar con él y decirle que te molestan ciertas actitudes o costumbres suyas, él entonces podría intentar modificarlo.
Sin embargo, debes aprender a convivir con sus lados buenos y malos, porque él deberá hacer lo mismo: lo vital es ver que lo malo no se convierta en un elemento suficiente como para que su relación se enfrié.
¿100% atracción?
Si lo que más te atrae de él es lo físico, piénsalo de nuevo, porque cuando se acaba la belleza exterior tendrás que ver el interior de la persona ¿Qué servirá andar con un forro como pareja si al final del día no tienen nada que platicar? Bien dicen que lo más importante es la personalidad y carácter, eso enriquece más a una persona que su físico.
¿Sabe compartir?
Aceptémoslo, nos encanta que nuestra pareja no escatime ni un peso en nosotras, pero ojo, porque tan malo es que tu galán derroche el dinero sin ton ni son, como que sea un tacaño de lo peor. Además, el egoísmo se puede ver reflejado en cuestiones tan simples come el que no te quiera convidar de alga que está comiendo, que no te deje escoger las películas en el cine, que no permita elegir que hacer los fines de semana... en fin, una gran lista de cosas que pueden parecer simples, pero que a fin de cuentas pueden significar una gran carga para tí.
Y no solo nos referimos a cuestiones económicas, ambos deben tener es madurez suficiente para sentarse a platicar sobre sus expectativas, gustos y deseos, siempre can el anima de compartir.
¿Genio explosivo?
Por lo general, las mujeres tendemos a justificar la agresividad con la explosividad en los hombres. Si tu pareja suele recurrir a los gritos recurrentemente y a la menor provocación, e incluso ha llegado a gritarte o portarse agresivo contigo, es tiempo de revalorar la relación. Sería prudente, antes que nada, hablar y buscar ayuda profesional.
En busca de equilibrio
Tener una visión similar de la vida es fundamental para que su relación realmente tenga futuro. Es decir, si eres una mujer a la que le gustan as cambios, demasiado inquieta y espontánea, mientras tu pareja es mas bien mesurada y conservadora, eso podría traerles problemas a futuro, pues tú podrías cansarte de su pasividad.
No obstante, en una relación de pareja se trata de encontrar el equilibrio perfecto, donde existan puntos en común, además de saber respetar y aprender de sus diferencias.
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