El amor verdadero y el compromiso surgen de un enamoramiento firme, lleno de vida, a la vez que apasionante y sosegado; un estado en el que uno es feliz cuando hace feliz a la otra persona.
Lograrlo tiene sus obstáculos (cotidianidad, rutina, tedio, enojos no resueltos, resentimientos, envidias, etc.) y si no se saben superar, estarán en peligro de fracasar.
La mayoría de los expertos en relaciones de pareja coinciden en los siguientes puntos.
1. Enamorarse y mantenerse enamorado. Implica plantearse un proyecto con otra persona para ser compartido y mantenido a lo largo del tiempo, con un amor lleno de generosidad, entrega, renuncia y alegría.
2. Conocer el equilibrio entre pasión y amor. Al principio, todo es sentimiento, emoción y pasión, que varían según la edad, el momento y las propias circunstancias. A medida que pasa el tiempo, el amor "madura" sin que por ello deba perder su fuerza y valor.
3. Cuidar el amor. Hay que trabajar en este día a día, atendiendo a esos pequeños detalles que constituyen el eje de la convivencia en pareja.
4. Utilizar las herramientas que ayudan a seguir enamorados. Estas son la inteligencia y la voluntad. La inteligencia permite conocer la realidad y ensayar hasta llegar a soluciones eficaces. La voluntad es ese deseo "voluntario" de luchar con constancia pare facilitar la convivencia.
5. No descuidar los sentimientos, la sexualidad, los valores comunes, el esfuerzo por una buena convivencia diaria, el compromiso y un proyecto dinámico.
6. Saber que la sexualidad desempeña un papel importante y que debe estar centrada en el afecto y en la comunicación. El acto sexual como un encuentro entre personas es algo físico, por la unión de dos cuerpos; psicológico, por el intercambio de emociones, sentimientos y pasiones; y espiritual.
7. Compartir sentimientos, ideas y creencias asegura su permanencia. En las creencias compartidas se encuentra el apoyo y fundamento.
8. No hay que perder de vista a grandes enemigos como el cansancio del día a día, el no buscar soluciones a los conflictos, la monotonía y el hecho de no compartir cosas ni intercambiar experiencias gratificantes.
9. Comprometerse. No hay amor autentico si no existe compromiso.
10. Potenciar la espiritualidad. La espiritualidad es el elemento de unión que facilita el equilibrio entre los sentimientos y la razón.
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