En una relación la cortesía tiene que ver mucho, pues la cortesía consiste en tener buenos modales, aunque la palabra en si encierre un significado todavía más amplio: “tener un talante amistoso”.
En el ámbito de las relaciones, no todos eligen hacerse nuestros amigos, pero la cortesía nos incita a tratar a todos por igual como si fuesen una parte muy importante de nuestra vida.
El ser corteses es una cualidad que ayuda a tener más posibilidades y claro todos quieren a alguien así, cultivarlo no es difícil basta con empezar con los más cercanos (familiares) y poco a poco con tus amigos, amigas, compañeros, etc. Cuando te des cuenta se volverá una práctica común en tu vida.
Este valor implica palabras y conductas, y aunque, parece poco importante al ser comparado con la paciencia y el perdón, la verdad es que es tan importante como las anteriores porque son un complemento, al suponerse que la cortesía es la que mueve a tratarlos con educación.
Y bueno cuando uno es cortés con alguien, se reconoce el deseo de relacionarse con alguien. En cambio cuando uno es descortés, actúa uno como si en ese momento fuese la persona más importante del mundo. Es importante saber que la cortesía es el primer paso para la amistad.
La cortesía implica también recibir de los demás con gratitud. La cortesía tiene un papel importante, incluso cuando se comete un error o se provoca un pequeño incidente que incomoda a otra persona. Esta virtud permite estar atentos ante las necesidades de los demás.
Entonces si esto es ser cortés pues vale la pena, pues te aumentan las posibilidades de tener a alguien en tu vida, no la hagas a un lado y cultívala.
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